Dejo de hablarte

Te hablo y de pronto…te dejo de hablar

Lo cuenta una amiga de Facebook, una mujer guapa y sonriente, transmite buenas vibraciones. Alguien le habla por privado, intercambian unas frases y, de pronto, la conversación se acaba sin que nadie diga adiós. ¿Qué ha pasado?, pregunta y yo, que me he dedicado durante horas y horas y horas a preguntar a la gente lo que hace en redes y porqué, voy a darle las razones que me han dado los que hacen este tipo de cosas. Los motivos no los voy a contar como lo cuentan ellos sino como realmente se ven desde fuera, es decir, fuera del inmenso ego que tienen estas personas.

Los motivos son dos:

Uno.- Manda continuamente mensajes directos a distintas mujeres, está hablando con una y, mira tú por dónde, recibe un mensaje de otra. Entonces sin decir ni mú, ignora la conversación que tiene contigo para iniciar el tonteo con la otra. Si se encuentra un poco incómodo por si acaso preguntas algo…bloqueo y a por la siguiente.

Dos.- Está aburrido y en la tele aparece algo que le gusta o alguien le llama por teléfono. Idéntico comportamiento.

Parece que son dos motivos diferentes pero, en realidad, son el mismo: es un juego online y le resulta fácil tomarte como “una cosa” que está ahí para entretenerle. Las redes sociales le dan la impresión de que hay gran cantidad de mujeres disponibles y no pasa nada si acaba mal con una, hay tantas¡¡¡¡¡ Con lo de gran cantidad de mujeres no quiero decir que sean muchas “personas de sexo femenino”, sino figuras femeninas virtuales que sirven para jugar a enamorar, a seducir y hasta para tener sexo. Si, a esto, le unes que no tiene que “dar la cara” pues…comportamiento habitual de muchos hombres.

El que más claro me contestó fue uno que se confesó como habitual de estos comportamientos y no entendía que fuera una grosería sino que se trataba de la forma actual de socializar y quien no lo entendiera así tenía que “reciclarse” (textual, pongo la palabreja porque me pareció alucinante).

Así que, señoras, si alguien nos habla vamos a valorar el tono con que lo hace, si nos parece interesante responderle y vamos a asumir que puede ocurrir que se despidan “a la francesa”. Si eso ocurre se le bloquea y punto, así no va a poder repetir la faena contando cualquier excusa porque, aunque no lo creáis, los hay que en su descontrol socializando en redes repiten¡¡¡¡.

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