El hombre enigmático, un caso concreto de tontería

El hombre enigmático es una especie que se suele dar en hombres adultos, ya maduros, todas hemos conocido algún hombre así y hoy le vamos a analizar con métodos nada científicos, solamente le pondremos bajo la lupa del sentido común, vamos, lo que te diría tu abuelo o abuela de ese hombre sin complicarse la vida ni un segundo (es lo que merecen).

El hombre enigmático se relaciona con los demás con la postura clásica de cabeza levantada, condescendiente y perdonavidas, suele hablar poco y mostrarse reservado, es una pose que indica el alto valor de sus pensamientos. Coincide la circunstancia de que, además de enigmático, es poco atractivo a la vista pero no es, realmente, una coincidencia. El hombre enigmático no tiene ningún tipo de atractivo y se ha encerrado en esa postura porque hay un tipo de mujer cándida que lo encuentra atractivo en su oscuridad.

Básicamente, este tipo muestra distancia emocional de todo lo que le rodea, interactúa lo justo y pone mucho interés en diferenciarse de los demás, el enigmático es, siempre, distinto, no tiene las debilidades y necesidades afectivas de los demás seres humanos. A los cinco minutos de hablar con él ya te ha contado que TODOS le consideran raro, esto lo dice con un aire de orgullo que te deja claro que es su única conquista en la vida. El hecho de confesar que es “diferente” le permite ser bastante maleducado (las reglas de cortesía que rigen nuestras vidas comunes no están hechas para él) y confundirlo con ser sincero.

Es un tonto poco dañino porque, por regla general, no suele gustarte pero si, por esas casualidades de la vida, le gusta a una amiga tuya, y te habla de él, le puedes diagnosticar como enigmático sin enigma ninguno a resolver.

El hombre enigmático, cuando entra en una habitación, tiende a ser poco atento y brusco, siempre habrá alguna boba que lo encuentre interesante. Lo que esconde este individuo no es oscuro sino obvio: nunca tuvo éxito y confeccionó, a medida, una personalidad “diferente” que le ayudara. Se mantiene alejado porque está convencido de que, en la distancia corta, solo puede devaluarse porque perdió la alegría, la ilusión y ese poquito de inocencia que deberíamos conservar durante toda nuestra vida.

Suele ser misógino, algo normal porque arrastra un pasado de fracasos románticos en su juventud, lo disimula con cierto cinismo y disfruta en silencio del éxito que tiene por el sencillo hecho de permanecer soltero/single mientras la competencia ha desaparecido al formar parejas estables. Le han dejado solo, ahora tiene un amplio mercado para él solito.

Una vez que hemos entendido esto tenemos que asumir que el tonto enigmático necesita de la tonta complementaria para continuar en su papel, es decir, sigue siendo un misterioso del todo a cien porque hay un público que lo “consume”. Si la reacción global fuera pensar que es un patán sin más adjetivos y que se acerque a Rita la cantaora pues el enigmático se convertiría, probablemente, en un hombre agradable pero en ambos sexos hay tontos muy tontos, esos tontos, a veces, somos nosotros.

El espécimen enigmático no habla mucho porque no tiene mucho que decir y no porque sus palabras sean oro y haya que atesorarlas protegidas por un sistema de seguridad; tampoco es tan callado porque sea un espía al servicio de su majestad sino porque cree que no tiene chispa y se ha acostumbrado a permanecer en un rincón, la barbilla apoyada en una mano y con media sonrisa sin alegría.

No es necesario dar consejos para la tonta complementaria porque si leyera esto ya sabría lo que evitar: montar una leyenda sobre un patán.

Todos somos un poco tontos pero cuando lo vemos en otros lo tenemos más claro, cuando la que hace el tonto soy yo no suelo darme cuenta (no quería que se me olvidara decirlo). ¡Ah! tampoco pasa nada por ser tonto, siempre y cuando no te haga daño.

Un abrazo¡

Foto: https://pixabay.com/es/users/ryanmcguire-123690/?utm_source=link-attribution&utm_medium=referral&utm_campaign=image&utm_content=413685

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *