ligué con un raro

Enamorada de un raro

Lo de que estás enamorada de un hombre que es raro resulta, curiosamente, lo más normal del mundo en nuestras edad. Desconozco el motivo real, no he leído ningún estudio al respecto pero, como me resulta tan popular el tema, voy a dar MI MODESTA OPINIÓN. Sí, esta vez no voy a escribir sobre los que piensan los demás del tema sino que voy a decir lo que me sale del bolo que para eso el blog es mío.

Puede que esta entrada no te resulte tan útil como las que he escrito utilizando la opinión mayoritaria sin entrar en valoraciones personales. Avisad@ quedas. Esto es lo que a mí me parece:

Nunca he oído decir lo que “es muy raro” porque el paisano en cuestión sea de una bondad y ternura infinitas, más bien porque su conducta es el de un “tocanarices”. Tu pareja, tu amigo-especial, tu crush…lo que tengas en tu vida es un raro porque no suele ser cortés sino más bien desagradable y poco sociable; le estás excusando continuamente y dices cosas como “no ha venido conmigo a esta fiesta porque es muy raro”, “no suele hacer regalos porque es muy raro para estas cosas”, “nunca sé cuándo vamos a hacer algo juntos porque es muy raro”, “se está un montón de tiempo sin dar señales de vida porque es muy raro”…. ¿Seguimos?

Pues EN MI OPINIÓN (es solo eso, una opinión) no es un raro, para nada, ser condenadamente egoísta es de lo más normal, hacer en cada momento lo que le apetezca sin consideración ninguna es muy habitual. Para reforzar su actitud y mantener tu interés se define como “soy un poco especial”, así que además de grosero y poco amable se hace el interesante.

Si todavía no es tu pareja sino que estáis en los primeros tanteos su “peculiaridad” consiste en estar contigo o atenderte cuando le salga de la punta del pie, “él es así”, vamos que es tan interesante que eso compensa la grosería de su comportamiento.

Hay otros “raros” que podríamos llamar más “benignos”, son esos que “odian” una determinada música ( y hay que quitarla inmediatamente), una comida ( hay que buscarle o hacerle otra),  un olor (y hay que abrir las ventanas o se tiene que marchar al momento para no soportarlo), madrugar o trasnochar (hay que cambiar los planes para hacerlos a su medida),… Y así seguiría un buen rato, no lo hago por no aburrir. Tampoco me parece raro que alguien quiera que todos hagan su santa voluntad, ¿dónde está aquí la rareza?.

No soy quien para darle consejos a nadie, menos aún cuando ni siquiera he consultado si existen estudios al respecto que pueda aportar, así que me aguanto las ganas que me dan.

Si con esta pequeña reflexión consigo que, al menos, cuestiones la rareza y lo veas más fríamente, tú le conoces mejor que nadie, hasta dejar las situaciones en lo que son en muchos casos: un abuso, una forma de imponer su voluntad con la excusa de ser especial.

Ser especial es, como su nombre indica, tener algo diferente al resto, eso bien leído quiere decir que todos somos especiales. Si de lo que hablamos es de “ser excepcional”, en mi opinión, eso ya es muy difícil y quien se define así suele ser un fantasma. Repito es mi opinión.

Sigo con mi personal visión sobre el asunto, convertir una manía, una actitud egoísta o un puro capricho en LEY no es ser peculiar, ni raro, ni especial, no quiero decir exactamente lo que me parece que es pero, sea lo que sea, se termina traduciendo en una tomadura de pelo con la que se salen con la suya a costa de ti.

Cuídate, vales mucho, y recuerda que especiales somos todos, tú también.

Un abrazo y hasta la próxima¡

 

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2 comentarios en “Enamorada de un raro

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