mujer pesada

No ligas por pesada

La principal razón por la que no ligamos es por ser pesadas, a los hombres les pasa exactamente lo mismo pero son pesados de otra manera. Probablemente seamos interesantes, buenas amigas, atractivas,…pero no conseguimos ligar y nos preguntamos porqué.

Qué pena que hagamos estas distinciones, no todas las  mujeres son iguales pero, quizás por la educación que hemos recibido, reaccionamos de forma similar en muchas ocasiones. Que actuamos con el automático, vaya, e, igual que lo hacemos…, lo podemos dejar de hacer.

Lo que podemos hacer para tener más éxito es más fácil de lo que parece, consiste en no reaccionar automáticamente sino en pesar un poquito.

Algunas veces somos pesadas desde el principio, o sea, desde que nos lo presentan o desde que el hombre en cuestión se acerca (o nos acercamos a él), vamos que fastidiamos el asunto porque el individuo se siente de alguna manera atraído, por eso está ahí, al lado tuyo. En ese momento, notamos que tiene interés y, en lugar de comportarnos de forma natural, hacemos bobadas. Las bobadas más comunes suelen ser ponerse trascendentes, hablar del destino, de filosofía “de andar por casa” y, en definitiva, volvernos más profundas. Es algo bastante común e igualmente muy aburrido, vamos, que no es bueno ni malo moralmente, solo es un petardo. Otra actitud igualmente boba es gastar bromas o hacer alusiones serias sobre los desengaños amorosos, utilizar expresiones tales como “el amor duele”, “no te puedes fiar de nadie”, “los hombres desaparecen”… Da igual si lo decimos en tono de broma y con chistes como si lo decimos lastimosamente, en ambos casos nos retratamos como una “perdedora profesional”, algo nada atractivo y que hace que el hombre en cuestión se pregunte qué tenemos para que nos abandonen. Repito, da igual si se cuenta en tono jocoso y utilizando chistes (solo tienen gracia para ti), el hecho de contarlo entre risas no cambia nada.

En otras ocasiones somos pesadas a posteriori, es decir, hacemos los primeros contactos muy bien y luego nos volvemos un poco plastas, probablemente nos estemos despidiendo y, a la vez, preguntando si volvemos a vernos. Es normal, si nos ha ido bien, que queramos repetir pero no dejarse llevar está mejor y ser muy consciente de que SI NO NOS VOLVEMOS A VER NO PASA NADA. Otro sistema muy utilizado para ser pesada es llenarle de mensajes empachosos el whatsapp al día siguiente, por regla general desde primera hora de la mañana. ¿Mensajes empachosos?, sí mujer, fotos románticas, poemas cortos, frases con significado especial y, en el peor de los casos, un texto cariñoso que creemos que van a recibir llenos de alegría y alborozo pero…no suele resultar.

Con estos comportamientos conseguimos que nos ignoren casi desde el principio pero puede ser peor, que nos ignoren después de haber pasado unas horas estupendas cuando ya creíamos que “allí podía pasar algo”.

¿la solución?, la más fácil del mundo: la naturalidad. Si lo que te cuenta te gusta entonces sigue el mismo tono, si no tienes nada ingenioso que decir no te empeñes, cuenta lo que te apetezca pero en la misma línea. Si lo que te dice o cómo te lo dice no te gusta y por eso cambias el tono pues te equivocas, el hombre en cuestión no te ha hecho gracia así que…a otra cosa. En los días o semanas siguientes sigue el mismo ritmo, contesta sus mensajes solo si no son muchos y mándale alguno en el mismo estilo que la conversación que tuvisteis, si las cosas se van a volver más intensas lo harán poco a poco y el tono de vuestras conversaciones y encuentros irá cambiando paulatinamente.

Ya sé que en las películas el paisano se da cuenta de forma inmediata, súbita y repentina de que la protagonista es el amor de su vida, entonces hacen algo arriesgado y directo pero eso es en las películas, aquí estamos en la vida real y las cosas no suelen funcionar así y eso es bueno para todos. Además las películas tienen este guión porque, según parece, a nosotras nos gusta.

A lo mejor este texto te parece duro pero cuando nadie nos hace caso, cuando no tenemos ningún éxito importante, es que estamos haciendo algo mal, de verdad que no hay más opciones y, repito, solo hay que cambiar de formas, sigue siendo la misma que eres, solo socializa de forma distinta.

Vamos a olvidar la historia del “último tren”, seguro que te das cuenta que detrás vuelve a venir otro, así que no te pongas pesada y disfruta del momento, mejor no tomar decisiones que nos impliquen emocionalmente porque después de cada salida o encuentro no sabemos lo que va a pasar, seamos prudentes.

Mucha suerte y hasta la próxima.

Compartir:

1 comentario en “No ligas por pesada

  1. Si me lo permites, es mucho más fácil. Ser siempre un@ mism@. Para bien o para mal. Nunca me gustó el decir o que te digan…”Nunca cambies” porque claro que tenemos que cambiar y progresar para bien, pero no dejando de ser nunca, nosotr@s mism@s..Nada de importar…Si te gusta el sentido del humor y das con un sieso…Dejas de tener tu sentido del humor por esa persona? Haces un papel con esa pareja y con el resto te muestras real? Mi opinión, que no consejo es ser siempre nosotr@s…Y quien nos quiera genial, pero quienes no nos quieran, pues ahí está la puerta…Eso si, que se quede puesta la puerta que otr@ entrará, y esto es opinión y gusto personal, no concibo una relación en la que no exista sentido del humor. Felicidades y me gustó el texto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *