desilusión amorosa

¿Tiene miedo de mí?

Una de las preguntas más habituales es si no tiene sexo conmigo o no tiene una relación conmigo es porque tiene miedo.

Es algo que se afirma continuamente, alguien pregunta (o se pregunta) porqué no hubo sexo al final de la cita si todo iba de maravilla. No sabe qué pasó pero aquello no acabó como parecía que iba a acabar.

En otras muchas ocasiones alguien pregunta porqué la persona que le gusta unas veces parece muy próxima y otras veces muy distante. No se consigue que la relación sea eso mismo: una relación.

En ambos casos se suele escuchar que es porque “entró miedo”, nos acercamos en busca de sexo o de afecto y el otro en cuestión se asustó.

Como siempre toca preguntar y buscar respuestas, ahora bien, nunca tan fácil como en este caso. Generalmente los hombres en su búsqueda de sexo casual achacan al miedo la falta de éxito (las mujeres están aún por liberar sexualmente, dicen) y las mujeres también culpan al miedo de que los hombres que les gustan no se comprometan (la excusa son las relaciones anteriores en las que salieron heridos, por regla general).

Pues no he necesitado preguntar a mucha gente porque el  cien por cien de una muestra es una respuesta bastante tajante. Si no han tenido sexo contigo o no se comprometen contigo es PORQUE NO QUIEREN, así sin más.

Pareció que la habías seducido y cuando ya estabas preparándote para una sesión entre las sábanas y se echó para atrás. La respuesta es fácil: no quería.

Crees que tiene fuertes sentimientos hacia ti pero no concreta una relación y cuando os veis prácticamente todo es un preámbulo educado para el sexo, unas veces estás más optimista y le das mucha importancia a los momentos de charla y confidencias y otras veces no lo ves así. Otra respuesta fácil: no quiere.

Lo primero que nos preguntamos es que si no querían nada con nosotros porqué nos dan señales de que sí y la respuesta suele ser también muy simple; hemos gustado pero no tanto como para acceder a lo que pedimos, sea esto lo que sea. En definitiva, que se sienten atraídos (femenino y masculino junto dan lugar a plural en masculino) pero no tanto como para dar ese paso, para compartir esa intimidad o ese compromiso.

Como conclusión si el/la chico/a no quiere irse contigo a jugar entre las sábanas, no te pongas insistente porque su atracción va a ir a menos, no conseguirás nada y te cierras la posibilidad de conseguirlo en otra ocasión.

De la misma manera, si quieres una relación y el/la chico/a se te escurre contéstate a ti mism@ que no está tan atraíd@ como tú necesitas y poniéndote pesad@ vas a conseguir lo contrario de lo que buscas.

Por muchos años que tengamos y maduros que seamos cuando entran en juego las emociones perdemos la perspectiva, este post no te va a decir nada que no sepas pero puede servir para que veas la situación con frialdad, tomes decisiones y evites malos ratos inútiles.

Un abrazo, nos hablamos

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