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Whatsapp y la tontería

Whatsapp es una herramienta imprescindible para el trabajo y para la vida social y personal pero, como toda herramienta, también es una gran ayuda para hacer el imbécil. No puedo recoger aquí todas las tonterías del espectro de Whatsapp pero sí las más habituales. De entrada dejar claro que “tonto” aplica para hombres y mujeres y que yo, personalmente, puedo ser bastante tonta, por eso me atrevo con esta entrada.

Vamos a ignorar la tontería de que Whatsapp va a leer todos los mensajes, va a discernir si son favorables o contrarios a la izquierda o a la derecha y, finalmente, va a decidir si el mensaje que le manda Paco desde un pueblo de Castilla le va a llegar a Manolo en un pueblo de Albacete. Lo vamos a ignorar porque no somos tan relevantes como Paco y Manolo, así que no nos afecta.

El tonto o tonta sin foto de perfil pero que marca estilo, me explico, a mucha gente no le gusta poner su foto y ponen su perro, las vistas desde su casa, una playa, un árbol… El tonto o tonta pone una foto de un Ferrari, de unos zapatos de tacón altísimo, de una moto de alta gama, de la melena (propia o no), de un yate y mil más que os estáis imaginando.  Haciendo un análisis psicológico desde la más absoluta ignorancia llego al diagnóstico de que estamos ante un bobo o boba que nos quiere impresionar.

Un tonto muy común es el/la que utiliza los estados de Whatsapp para informar de su vida amorosa, el objetivo puede ser dar envidia (eso cree quien lo publica, no sabemos qué sienten los que los leen) o puede ser llamar la atención (dar celos) a una tercera persona que interesa. ¿Alucinante?, eso creía yo pero, por el contrario, es bastante normal. Aquí no solo utilizamos los estados, los continuos cambios de perfil con fotos amorosas también sirven para hacer el canelo de forma pública y notoria.

Otro tonto muy notorio (o tonta) es el que nos manda un mensaje para contactar pero no nos dice nada, se limita a mandarnos un chiste, un vídeo, una foto reenviada…o sea, nada de interés. Una/o no sabe cómo tomárselo, es un mensaje sin mensaje, ¿qué haces?, pues haces tú también el tonto y contestas con emojis de jajajajajaja. Es un tonto que contagia, ahora ya somos dos tontos, la diferencia es que tú sí eres consciente de tu propia estupidez. Estos mensajes en muchas ocasiones te hacen reír pero, como quien los manda no ha escrito ni unas letras, tampoco te atreves tú a escribir nada así que la comunicación muere con el último emoji.

Os va a parecer mentira pero siguen circulando las cadenas, lo mismo es una oración a San Procopio  como un poema que debes reenviar a las personas que son tus amigos incluyendo al remitente (estos suelen girar en torno a la amistad casi siempre). Sean como sean tienen en común que son un préstamo, los tienes que reenviar, ¡pásalo!, hay que agradecer que ya se ha pasado la moda de amenazar con una tragedia a quien no lo pase. Yo siempre me pregunto qué le pasa en la cabeza a la persona que los inicia, ¿por qué lo hace?, ¿qué pretende?, ¿es un experimento?…. En todo caso, el origen es un tonto con un teléfono móvil y mucho tiempo libre.

Este último párrafo lo vamos a dedicar al tonto-tonto, al tonto alicatado hasta el techo, al tonto con balcones a la calle, al tonto que comunica decisiones o sucesos de envergadura en unas pocas letras de un mensaje. Si no sabes a lo que me refiero te cuento unos pocos ejemplos: “he pensado que es mejor que ya no nos veamos”, “ha muerto mi madre”, “me han diagnosticado …”,  “he conocido a otra persona”, “si no me contestas ahora hemos terminado”, “ha pasado algo muy grave” y así un largo etcétera, digo yo que tales mensajes serían más apropiados para una conversación.

Sobre el uso de whatsapp hay muchos consejos así que os copio más abajo un enlace a un blog de psicólogos pero, en cualquier caso, la mensajería debería estar, como todo, bajo el imperio del sentido común. Para que veáis lo absurdo que queda os transcribo en la vida “física” cómo quedan estos mensajes:

1.- Te cruzas con alguien y sin mediar palabra le sueltas un chiste y sigues caminando.

2.- Llamas a la puerta de tu compañero de trabajo y le cantas una canción sin siquiera saludar, después te marchas.

3.- Te acercas a casa de un amigo y le entregas un melón con la orden de “pásalo” esperando que tu amigo coja inmediatamente el melón y se lo pase a otro como prueba de amistad. Vuestra amistad será verdadera si vuelve el melón a tus manos.

4.- Miras a tu pareja y le sueltas que rompéis la relación, luego te das media vuelta y te piras.

5.- Tú y tu pareja os reunís con vuestros amigos, al llegar a ellos os enlazáis de la cintura, acercáis las cabecitas y los miráis sonriendo, luego decís “hola”.

Podría seguir mucho rato pero sería aburrido, así que aquí lo dejo. Si queremos utilizar whatsapp para charlar y estar en contacto con quienes nos interesan puedes leer los consejos que nos ofrecen en su blog, tal y como te dije aquí te copio el enlace: https://www.webpsicologos.com/blog/whatsapp/

Esto es todo por hoy, ojalá os manden mensajes con contenido muy agradable yo, por mi parte, os mando un abrazo.

 

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